Reseña #2
¿Para qué un día sin carro? Es la pregunta que formula Diego Ariztisabal frente a la cuota que cumplió una vez más Bogotá el pasado 8 de Febrero de 2013. El columnista reclama cómo muchas personas madrugaron aun más o salieron temprano de sus oficinas para no tener que lidiar con éste hecho, mientras pusieron a prueba su paciencia montándose a una "cápsula" con ventanas cerradas y poco oxígeno. Pero Aristizabal se muestra inconforme frente al hecho que el propósito de éste día debería ser de conciencia acerca de problemáticas como: irresponsabilidad al volante, contaminación ambiental o el mismo estado en el que se encuentran las vías en Bogotá.
Me pareció interesante escribir acerca de este tema , por el simple hecho que ése jueves en la tarde, yo estaba cansada, con hambre y con demasiadas tareas. Por ende no me convenía llegar tarde a casa, y lo último que quería hacer era montarme en tan caótico sistema de transporte público.
Entonces, concuerdo con Aristizabal con el hecho que, sí, el día sin carro debería ser de reflexión, en cuanto a esas problemáticas, pero también recalco, que especialmente en éste país, lo que se espera de un día en el que se tendía que promover una social más humana, sea un caos completo.En un país en el que se aprovecha esta clase de días para cobrar más caro el pasaje, o en el que los carros cometen las imprudencias mas absurdas pero con terribles consecuencias poniendo en riesgo la vida de ancianos, hombres, mujeres y niños en la vía. No existe tal cultura y si se carece de valores mucho más se va a carecer la importancia sobre el poco "medio ambiente" que nos queda.
Con cada columna que leo y con cada escrito que estoy haciendo espero enriquecerme más como persona moral y forjarme como una ciudadana, como ser consciente, no dependiente.
samhudgson